¿PARA QUÉ UN OBSERVATORIO DE EDUCACIÓN AMBIENTAL EN ALTOS DE CANTILLANA?


En el marco del proyecto de “Conservación de la biodiversidad en los Altos de Cantillana, Chile”, cofinanciado por el Gobierno de Chile y el GEF, CompostChile Consultores en Educación y Gestión Ambiental Limitada se ha sumado a tal iniciativa con el motivo de diseñar un Programa de Educación Ambiental Integral para el sector. El que sea integral requiere generar un dialogo transversal con ojala todas las personas del sector dentro del contexto de la educación como fenómeno. Es acá donde justamente entra con importancia un observatorio, puesto que permite captar información, percepciones y pensamientos de las distintas personas claves cuando entran en diálogo (con respecto al ambiente, la educación ambiental, al entorno, a las cualidades biofísicas del sector, etc.). Asimismo, es una plataforma de análisis, puesto que permite analizar en conjunto los diversos pensamientos y percepciones del sector con respecto a un fenómeno o temática.

Por lo tanto, para contar con una participación de todas aquellas personas interesadas en la educación ambiental y desarrollo sostenible, se hace imprescindible observar todas las opiniones posibles entrelazando las fortalezas del sector, las oportunidades que se tienen, las debilidades y amenazas, para poner en practica las ideas de Educación Ambiental de forma responsable y considerando en amplitud la diversidad de aspectos que se distinguen.

AMBIENTALIZAR LA EDUCACIÓN

Es imprescindible dejar de pensar en la educación ambiental como una área más del currículo. Si lo que queremos realmente es un desarrollo sostenible, que verdaderamente se sostenga en el tiempo, debemos volcarnos sobre nuestras certezas, reconociendo lo que no conocemos sobre nuestro conocimiento, para que desde ellas construyamos el desarrollo que cada uno quiere para sus vidas y para sus hijos. Una de las tantas tareas para ésto, es generar una educación ambiental capaz de subir en el escalón curricular, que permita llevar a cada disciplina, a cada tipo de conocimiento al ambiente; para que se reconozca sus relaciones y permita ser integral, es decir, para que se constituya una educación ambiental reconociendo el ambiente y para el ambiente; para entender nuestro entorno y como nuestros pensamientos y prácticas tienen consecuencia como el efecto mariposa, en todo el ambiente y, obviamente en nosotros mismo. Es una tarea sumamente difícil, pero es un desafío prudente para hacer frente a la crisis ambiental, que como hoy somos parte.

Asimismo, es deber generar una educación ambiental contingente a cada lugar; contextuado a cada establecimiento, que permita captar la diversidad de las personas y su punto de vista; que permita integrar las diferencias personales; que integre las subjetividades, para rodear la comprensión cabal del entorno y el ambiente. Por lo mismo, la educación debe ser capaz de explotar las diferencias personales, para permitir ser competitivos desde ellas.